Un cocido madrileño es un plato que no requiere mucha habilidad puesto que se hace solo. Recomiendo que se haga en dos veces: primero las carnes y por último los garbanzos porque, si no, los garbanzos quedan demasiado blandos o las carnes muy duras.
Este plato permite también varios niveles de complicación, desde el básico hasta el más completo y todos son riquísimos.
Hacedlo en olla exprés porque, en cazuela normal, te cuesta toda la mañana.
Ingredientes
1/2 Kg de morcillo
1 Hueso de jamón con algo de jamón
1 trozo de chorizo curado
1 trozo de tocino fresco de cerdo
1 hueso de ternera fesco
1/2 Kg. de garbanzos
1 patata mediana
1 morcilla
1 puerro
1 nabo
1 rama de apio
1 zanahoria
sal
Importante: la noche anterior y, mientras llamáis a los amigos para invitarles a comer cocido, ponéis los garbanzos en un cacharro con agua y un puñado de sal ("a remojo"). Al día siguiente, ponéis la carne, los dos huesos, las verduras y el tocino fresco en la olla exprés a cocer con abundante agua y sal. Sed moderados en la sal porque es mejor corregir después. Cuando la olla empieza a pitar, contamos media hora en olla normal y quince minutos en olla ultrarrápida.
Esperamos a que salga todo el vapor antes de abrir la olla y añadir los garbanzos, el chorizo y la morcilla. Aprovechamos para probar el caldo y rectificar de sal si hace falta. Volvemos a poner al fuego y dejamos cocer unos quince minutos en olla normal. Cuando se ha cocido y podemos abrirla (porque ya ha salido todo el vapor), sacamos parte del caldo a una cazuela en la que haremos la sopa. Ponemos a hervir el caldo y añadimos los fideos cuando hierve el caldo.
Ojo! Los fideos hay que echarlos muy poco a poco porque, con los primeros que añadimos, el caldo sube y se puede salir de la cazuela poniendo todo perdido o, lo que es peor, quemándonos. Para calcular la cantidad de fideo, pensar en una sopa muy caldosa porque luego crecen y puede quedar una sopa demasiado espesa. Con 5 minutos de cocción será bastante. YA TENÉIS VUESTRO COCIDO. Ahora sólo queda servir primero la sopa, luego los garbanzos y, por último, las carnes aunque, estos dos últimos platos hay quien los junta.
VARIANTE UN POCO MAS COMPLICADA PARA LANZADOS Y COCINILLAS.En la receta original madrileña, se sirve también repollo cocido y rehogado junto con los garbanzos. Para ello, limpiamos el repollo de las hojas externas y lo cortamos en trocitos. Lo cocemos en una cazuela con agua hirviendo con sal durante diez minutos y escurrimos en un colador grande. Volvemos a poner en la cazuela. Para rehogarlo, ponemos en una sartén un poco de aceite y en él doramos un ajo pelado y entero.
Ojo! El ajo, en cuanto comienza a coger color, hay que retirar la sartén porque si no se quema enseguida. Pues bien, cuando comienza a coger color, retiramos la sartén y esperamos un poco a que se temple el aceite (un par de minutos). Añadimos una cucharadita (pequeña) de pimentón y un chorreón de vinagre (con cuidado el vinagre porque salta) y todo ésto sobre el repollo dejándolo cocer cinco minutos con el rehogado.
PARA LOS QUE, DECIDIDAMENTE, SE QUIEREN LUCIR.El auténtico cocido madrileño lleva también un complemento que se llama "relleno". Consiste en hacer una masa con miga tierna de pan picada y mezclada con dos huevos batidos, ajo y perejil picados. Debe quedar como una pasta a la que daremos forma de rollo. Ponemos aceite de oliva que cubra el fondo de una sartén y, cuando está caliente, le echamos el rollo dorándolo por todos los lados. Este relleno debe cocer con el caldo unos cinco minutos y, después, lo sacamos para servirlo junto con las carnes.